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Convergencia entre Negocio, Internet y Genética

Lun, Jun 16, 2008

Internet, Negocios, Tecnología

Para quien aún no conozca 23andMe.com, utilizaremos las palabras de sus fundadoras para describirla:

23andMe es una startup dedica a ayudar a las personas a comprender su propia información genética. Para ello emplea los más recientes descubrimientos en secuenciación del ADN, junto con aplicaciones web de última generación. Esto permite a los usuarios profundizar en temas como su genealogía, las características de sus ancestros y los rasgos genéticos heredados de éstos y el impacto que tienen en su salud presente y futura.

Este fenómeno convergente entre negocio, Internet, ciencia y sociedad abre las puertas a grandes avances personales y sociales en términos de salud, prevención y conocimiento colectivo, pero también desata a un diálogo acerca de la utilidad, necesidad y peligro de esta tecnología puesta en las manos de la sociedad. Temas que hay que abordar de manera urgente son: el desarrollo de una bioética, las amenazas de la discriminación genética o la sensibilidad y los peligros del uso de esta delicada información, tanto por parte de uno mismo como de terceros.

23ansMe logo

El nombre de 23andMe hace referencia a los 23 pares de cromosomas, portadores de los genes humanos, que hacen único a cada individuo a través del genoma. 23andMe conecta al individuo (”Me”) con sus 23 cromosomas.

Portada 23andMe

Orígenes:

En abril de 2006, Linda Avey, bióloga con veinte años de experiencia en la industria biofarmacéutica, en colaboración con Anne Wojcicki, investigadora con diez años de experiencia en biotecnología, fundan una startup al más puro estilo de Silicon Valley para explotar las posibilidades de los nuevos avances en secuenciación de ADN cuyo coste es cada vez más bajo.

Gracias a sus excelentes contactos obtienen la financiación necesaria para el proyecto de la mano de Google y de New Enterprise Associates, una firma de venture capital.

Nace así 23andMe, con oficinas situadas muy cerca de la sede central de Google y con todo el apoyo del gigante de Internet, traducido en recursos monetarios y en potencia computacional.

El objetivo de 23andMe es llevar esta tecnología al gran público en forma de un innovador servicio online que ofrezca mucho más que un “análisis médico”. Su meta es ofrecer un punto de encuentro entre ciencia, tecnología avanzada, personas, familias y una información completamente novedosa para el individuo, traducida a un lenguaje sencillo y dotada de valor añadido gracias a la comunidad creada en torno a ella y a la promesa de constante actualización conforme la ciencia profundice más en los –hoy- secretos del ADN.

secuenciacion genetica

Las fundadoras de 23andMe se enfrentan a un importante problema a la hora de dar viabilidad a su producto. Conforme la ciencia avanza a pasos de gigante en el campo de la genética, vinculando las variaciones genéticas a características físicas y de salud de los individuos, no lo hace así el conocimiento general de la población en esta materia. Es preciso encontrar una manera fácil de comunicar esta información al potencial comprador de un chip con su ADN secuenciado. Se precisa, por decirlo así, de un “Google” que explore toda la información obtenida de la secuenciación y se la presente al propietario de forma relevante.

Fruto de su duro trabajo y de la todopoderosa mano de Google, en noviembre de 2007 se lanza el servicio al gran público a través de 23andMe.com y comienza una revolución en Internet. Para entender sus implicaciones debemos profundizar en el producto y en lo que éste ofrece…


El producto: Secuenciación ADN + Información relevante

El proceso, desde el punto de vista del cliente, funciona de la siguiente manera:
El cliente acude a 23andMe.com y se registra, realizando un pago único de 999$. Al poco tiempo recibe en su domicilio un paquete donde encuentra un vial que debe rellenar con una importante dosis de su saliva. Envía este vial de vuelta y el equipo científico de 23andMe realiza la secuenciación de la muestra.
Con la información genética procesada y almacenada en un chip seguro, se envía aviso al cliente para que acceda a la web de 23andMe. Allí puede consultar su información, traducida a un lenguaje comprensible, ordenada de forma relevante y vinculada con el conocimiento actual de las implicaciones de cada una de las diferencias significativas que posee su genoma con respecto a la población general.

Este es el verdadero valor que aporta 23andMe, ya que dota a la información de significado y relevancia para el usuario. Es más, dada la naturaleza “web” de la interfaz, esta se adapta fácilmente al nivel de detalle que demande el usuario, de modo que los neófitos pueden tener a la vista la información básica sobre las implicaciones de su genoma en su estilo de vida y su salud, mientras que los usuarios más predispuestos a absorber información pueden profundizar hasta niveles de la información puramente científicos.

Pero el producto no sólo permite ver una “fotografía” del genoma con los aspectos diferenciales señalados. Hay mucho más detrás de esa información. La compañía garantiza la continua inclusión de todas las novedades que vaya aportando la investigación genética día a día, de modo que esta foto se irá completando durante la vida del cliente, proporcionándole más información sin necesidad de repetir el proceso de secuenciación.

interfaz web 23andme

Además, si el cliente convence a sus familiares de unirse al proyecto, podrá saber qué características genéticas ha heredado de cada uno de ellos, conocerá mejor a sus antepasados. Asimismo podrá conocer de antemano las enfermedades o condiciones a las que sus hijos son más propensos, permitiendo una actuación precoz, centrada en los hábitos preventivos que les inculque esta precisa información genética.

Esta revolución en el conocimiento de uno mismo aporta grandes beneficios, pero no toda la información será siempre positiva: se están dando casos de familias conmocionadas por el hallazgo de padres que no son padres biológicos o hijos que no son hijos biológicos. Por ello se advierte al futuro cliente de que debe estar preparado para lo que pueda descubrir, ya sea una oscura historia familiar o una elevada propensión a una enfermedad potencialmente mortal.


La ciencia y tecnología que hay detrás de 23andMe

El análisis completo del genoma de un individuo cuesta más de un millón de dólares, pero la secuenciación de los 500.000 indicadores distintivos esenciales (SNPs), -que básicamente determinan las diferencias entre una persona y otra-, es lo que resulta de interés y tiene hoy un precio mil veces inferior.
¿Cómo es posible hacer esto a gran escala y a un precio asequible? En 2003 se completó el Proyecto Genoma Humano, con un coste de miles de millones de dólares. En estos últimos años se ha producido un espectacular (pero desconocido) fenómeno convergente: por un lado, los científicos han sido capaces de comparar y aislar dichos elementos distintivos del genoma; por otro, la tecnología ha dado un salto espectacular al producir pequeños chips capaces de realizar, de manera rápida y precisa, la detección de estos elementos distintivos en las muestras de ADN.

Esta posibilidad de análisis de genomas en masa ha provocado una reacción en cadena: cuantas más muestras de ADN se analizan, más información se obtiene sobre la influencia de cada SNP en enfermedades, condiciones físicas y características con carga genética del individuo. De repente, donde antes había oscuridad empieza a haber luz; cada día se tiene más información, lo que desata a su vez más interés entre la comunidad científica y ahora también entre la población general. Esta economía de escala abarata el proceso de secuenciación aún más y acelera el descubrimiento de nuevas relaciones entre los genes y cómo somos.


Los planes de futuro para 23andMe

En entrevistas realizadas a las fundadoras, ellas expresan su conformidad con la idea de que llegan de forma algo prematura a un mercado que no está preparado para las implicaciones de su producto, el cual además, descontado el efecto “wow”, no ofrece -hoy por hoy- una gran cantidad de información útil al cliente. Sin embargo, ambas se muestran completamente seguras del éxito que van a cosechar como “early movers”.

De forma estratégica, las condiciones de adhesión que debe aceptar el cliente autorizan a 23andMe a utilizar toda la información genética de cada usuario para fines de investigación. De este modo, la compañía está construyendo una gigantesca base de datos de información genética que hará las delicias de múltiples institutos de investigación médica y farmacéutica, lo que a su vez abrirá las puertas a futuros flujos de caja para 23andMe, todo ello apelando al espíritu “social” del cliente que se muestra conforme a colaborar con la investigación aportando su genoma.

Por otra parte, las fundadoras de 23andMe tienen planes detallados para evolucionar su herramienta hasta convertirla en una red social en la que gente con similares caracteres genéticos distintivos (SNPs) se una para compartir sus experiencias y puedan incluso detectar, en su condición o forma de ser, nuevos rasgos de similitud que a su vez sirvan para enfocar la investigación genética en temas de su interés, adoptando en este caso un rol mucho más activo en la colaboración con la investigación.


Consecuencias de esta convergencia socio-tecno-científica

La primera consecuencia se deriva del uso que se pueda dar a tan novedosa categoría de información. Habiendo quedado patente el buen uso que se le puede dar para evolucionar la ciencia y el conocimiento genético, así como para permitir a las personas establecer hábitos preventivos totalmente personalizados que redunden en una mayor longevidad y calidad de vida, queda por ver el impacto que tendrá esta información como elemento discriminativo. ¿Exigirán en un futuro las aseguradoras médicas el perfil genético de sus clientes para valorar su necesidad de atención médica? ¿Basarán las compañías sus decisiones de contratación en la predisposición genética de sus empleados por padecer enfermedades que conlleven bajas laborales prolongadas?


La segunda consecuencia
irá ligada a la utilidad que en el futuro tenga para el individuo el conocer de antemano las enfermedades que potencialmente pueda sufrir en el transcurso de su vida, o incluso la que será la más probable causa de su muerte. Hoy en día, el conocimiento genético es aún precario y está basado en comparativas y probabilidades básicas de padecer enfermedades, pero cuando los avances permitan tener una idea mucho más precisa del futuro de un individuo, ¿querrá éste conocerlo de antemano y condicionar su vida, perdiendo en definitiva la libertad de actuar basándose en sus deseos y estímulos?

Estamos en los albores de la que los gurús ya han determinado como la próxima revolución tecnológica, basada en la genética, la biotecnología y el inicio de la unión entre hombre y máquina. 23andMe ha sido capaz de aprovechar la convergencia entre ciencia genética, tecnología punta e Internet para poner a disposición de todo el mundo un anticipo de lo que será el ingrediente principal de esa próxima revolución biotecnológica.

Revolucion genetica

Más información sobre la empresa, la tecnología y la ciencia genética:

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Escrito por:

Pablo L. Renaud - autor de 8 artículos en TRIVERGENCIA.

Executive Master in Telecom & Digital Business IE Business School. Tecnólogo, emprendedor y blogger: www.renaud.es

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1 Comentarios

  1. Jose Marcial Says:

    Gran post Pablo. Mi enhorabuena por acercarnos la evolución genética.

    Cuando uno lee sobre el tema e indaga un poco en este tema siempre quisiera ir mas allá y donar su cuerpo a la ciencia. Aunque nos quedaremos a este lado del charco e iremos aportando nuestro granito de arena con contribuciones meramente testimoniales.

    Es de proveer que en unos días no muy lejanos todos estos costes de estudio serán irrisorios y podremos como bien indicas prevenir enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida y lo que realmente lo hará evolucionar sera la aportación conjunta y la experiencia de cada uno de nosotros.

    Ahí radica la verdadera globalización.

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