Esta semana hemos disfrutado enormemente desayunando con Bárbara Malda.  Su sencillez, humildad y mirada ante la vida es un ejemplo constante para nosotros.  Barbara se ha dedicado al deporte de élite como jugadora de hockey hierba durante 15 años. Es también psicóloga del deporte, maestra de Educación Primaria y actualmente desempeña su labor profesional en el área de Recursos Humanos en  Sanitas (Bupa). El deporte ha forjado su identidad como persona, le ha marcado una filosofía de vida y le ha aportado unos valores enormemente útiles que aplica a la hora de enfrentarse a las diversas situaciones que la vida plantea. En un mundo en el que existen pocas recetas, valores como el esfuerzo, la superación, la perseverancia, la paciencia, la tolerancia a la frustración… ofrecen excelentes resultados, especialmente en los momentos de adversidad. Desde su condición de psicóloga del deporte, maestra y profesional en el ámbito de la empresa, no deja de buscar la utilidad de la relación deporte-persona.
1. Un desayuno creativo que te despertara de verdad seria (cómo, dónde, con quién?)
En mi desayuno creativo no podría faltar café, pan y fruta. Sería en un lugar con vistas al mar o en lo alto de la montaña. Un lugar luminoso y silencioso. ¿Con quién? Eso me gustaría que fuera sorpresa.
2. ¿Qué es la creatividad para ti?
Yo entiendo la creatividad como una pompa gigante que comprende infinidad de pequeñas burbujitas que representarían múltiples áreas, campos, disciplinas… todo ello mezclado, combinado, ensamblado. Y todo ello, expresado de muchísimas maneras: a través de palabras, colores, imágenes, objetos, músicas, figuras, movimientos, sentimientos, geometrías, etc. Por otro lado, pienso que todos somos personas creativas. No creo que existan personas creativas y otras no creativas; lo que existen son diferentes niveles de desarrollo creativo, de capacidad creativa.
3. ¿Cómo la incluyes o aplicas en tu día a día?
Básicamente, estando muy atenta a todo lo que veo, escucho, leo, aprendo… Tengo la mentalidad de que todo el mundo te enseña algo. Entonces, escucho a todos y, poco a poco, me imagino las cosas. La manera en que aplico la creatividad es ir recogiendo ideas que considero tienen valor en una disciplina, en un campo o ámbito determinado, y extrapolo esas ideas a otro campo. Eso es, precisamente, lo que permite generar nuevas y mejores ideas: llevarlas de un sitio a otro, acoplarlas aquí y allá. Así es como surge la creatividad, formando una conjunción, un ensamblaje de ideas. Mi manera de aplicar la creatividad implica, evidentemente, dedicar mucho tiempo a la observación, a la contemplación, estar muy atenta a todo, escuchar mucho, reflexionar, analizar.
4. Qué incluyes en tu trabajo/proyectos para que sean más creativos y por tanto que te motiven más a ti y a tu organización.
Fundamentalmente, intento nutrirme de disciplinas, personas, profesionales, actitudes, visiones, opiniones, comportamientos, procesos, formas de pensar… diferentes. Cuanta más diversidad y más variedad hay, mayor riqueza y mayor creatividad se genera. Cuando algo ha captado mi interés y mi atención, pienso en cómo ese algo me puede servir en otro contexto, en otra área, en otro ámbito. Si creo que una idea tiene valor en un ámbito determinado, reflexiono en cómo puedo trasladar y aplicar esa idea en otro ámbito.
5. Si te digo “culturas despiertas..” lo primero que se te viene a la cabeza es…
Un espacio abierto, flexible, adaptable, cambiante, diverso, movible, dinámico, animoso, que invita al diálogo, y con colores alegres!
6. Retrato robot de tu líder perfecto:
Mi líder perfecto sería una persona que tiene un actitud solidaria y actúa con generosidad, que activa procesos muy valiosos en sí misma y en los demás; una persona cuya primera preocupación fuera conocer a las personas que integran su equipo, mostrando un interés genuino en dichas personas, no simplemente en el rendimiento o productividad que puedan generar. Mi líder perfecto sería también una persona que mostrara disposición a comprender, que dedicara tiempo a los demás, que estuviera abierto a la escucha y al diálogo; una persona que compartiera sus conocimientos, que ayudara a crecer a quienes le rodean, que ofreciera sus recursos, que no pusiera pegas en aras a la comodidad personal.
Y sobre todo, me gustaría que mi líder actuara siempre de manera sincera, justa, íntegra, alineado con unos principios y valores propios; esto es, que no actúe ni se comporte de manera ficticia. En definitiva, mi líder perfecto sería una persona que enseña con el ejemplo, que inspira por lo que hace, que trabaja a la par de sus compañeros, que está atento a las necesidades del grupo, que no se arroja el triunfo porque sabe que es de todos, que considera el éxito del grupo por encima del progreso individual, que sabe compartir, y fundamentalmente, que imprime confianza y optimismo.
7. Cómo es para ti el empleado perfecto:
Pienso que la solidaridad y la generosidad son grandes cualidades no sólo de los que dirigen, sino también de quienes son dirigidos (por ejemplo, los empleados). Generosidad hacia con el líder/jefe para aceptar que las decisiones del segundo no siempre pueden ser las que a uno le gustaría; generosidad para estar dispuesto a acatar dichas decisiones con el mejor ímpetu; generosidad y solidaridad con los compañeros para comprender sus necesidades y ayudarles en lo posible sin medir la reciprocidad. Generosidad también hacia los proyectos comunes que se comparten, y ahí es cuando hay que dejar las individualidades y preferencias propias de lado, para anteponer los intereses colectivos. En definitiva, pienso que un buen empleado tiene que estar dispuesto a dar más de lo que recibe.
Por otro lado, creo que un buen empleado también debe ser sincero, honesto y congruente consigo mismo, asumiendo las limitaciones personales y teniendo siempre presente la disposición-actitud de compartir esfuerzos.
8. ¿Cómo crees que serán las organizaciones del futuro? Y tú ¿qué te ves haciendo en ellas?Veo a los empleados de las empresas del futuro gestionando su propio horario y trabajo para lograr un mejor equilibrio entre la vida profesional y personal. Es decir, teniendo jornadas de trabajo flexibles, trabajando de manera autónoma, a menudo desde casa. Por otro lado, creo que entre los empleados serán requeridas una serie de habilidades y capacidades que se ajusten a las necesidades cada vez más exigentes del mercado.
No sé qué me veo haciendo en el futuro; lo único que tengo claro es que me gustaría trabajar en algo en lo que verdaderamente disfrute y el trabajo del día a día me llene y me sienta gratificada por ello.
9. ¿Crees que en las organizaciones de nuestra sociedad/sistema existe el espacio para el error? ¿Qué piensas acerca de integrarlo como una forma de crecer y avanzar
Lamentablemente, tanto en la sociedad como en las organizaciones, existe una equivocada concepción de asociar fallo con error-fracaso. Sin embargo, un fallo no es siempre un error. Puede ser, simplemente, lo mejor que hemos podido hacer en esas circunstancias. Para mi, el verdadero error es dejar de intentarlo.
Pienso que debería existir otra cultura, otro enfoque del error. Y es que los errores pueden ser tan buenos profesores como el éxito. Desde pequeñitos, deberían enseñarnos que los errores no son más que señales en el camino que nos indican la dirección correcta. Deberíamos asumir con muchísima más naturalidad que fallar y fracasar es parte del recorrido y que los errores forman parte del proceso de aprendizaje, de modo que sólo corrigiendo los errores, podemos crecer. Los errores son la fuente de aprendizaje más importante que tenemos porque son formativos y nos vuelve sólidos.
10. Cosas buenas que nos traerá el futuro y cosas del pasado que deberíamos salvar…
No soy capaz de imaginar qué nos traerá el futuro, pero veo nuevos horizontes y enormes avances en ciencia, tecnología, robótica e inteligencia artificial, desarrollos que irán produciéndose a velocidades cada vez más grandes. Viviremos en un mundo hiper-conectado, conviviendo con máquinas y robots cada vez más sofisticados y no tan lejos de los humanos.
En contrapartida, lo que deberíamos salvar es lo que nos hace únicos como humanos: la emoción, la sensibilidad, el sentimiento, la empatía, la conversación, el componente social, la moral, los valores psico-sociales, la ética.